Historias donde lo insólito irrumpe en lo cotidiano

Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas

03 julio 2023

¡Finalista en los Premios Ignotus 2023!

Este año, he quedado finalista en los Premios Ignotus 2023 de Pórtico (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) en dos categorías:

ARTÍCULO - El guiño a Blade Runner en Mortal Kombat 11.
CUENTO - El niño y la sierpes.

¡Muy ilusionada! ¡Gracias! Y enhorabuena a todos los finalistas.





También quiero agradecer todas las felicitaciones que me han llegado por redes sociales estos días. ¡Me han emocionado mucho! 😊



Podéis leer los dos textos nominados aquí en mi blog, los cuales publiqué a finales del año pasado:

ARTÍCULO: EL GUIÑO A BLADE RUNNER EN MORTAL KOMBAT 11


Escrito para el homenaje en El Tintero de Oro a Phillip K. Dick y su novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, libro que inspiró a la mítica película Blade Runner.


CUENTO: EL NIÑO Y LA SIERPES


Un cuento que escribí para la iniciativa de escritura VadeReto del mes de diciembre de 2022.



15 mayo 2023

Relato ilustrado: Mi primera superviviente | El Tren de la Bruja #3

Mi nueva colaboración en la revista El Tren de la Bruja, en el recientemente publicado Número 3, con el relato ilustrado Mi primera superviviente

El Tren de la Bruja es una publicación independiente especializada en cine, series, literatura y todo lo relacionado con el género terror y fantástico, editada y realizada por Manuel Lendínez y Justo Fuentes. En esta ocasión, la temática de la revista es Final Girls (con portada de Juan Carlos Quesada) y 168 páginas a todo color.




A continuación, os invito leer mi relato y ver la ilustración que hice para él:


Mi primera superviviente

Mi primera superviviente (M.A. Álvarez). 

Publicado en: El Tren de la Bruja (Nº 3).


Llevaba meses observando la vacía y solitaria casa, junto al acantilado. Hacía tiempo que nadie se atrevía a alquilarla y no les culpo… Quizás se me fue un poco la mano con el último grupo de jóvenes que decidió montar allí una fiesta y las autoridades terminaron descubriendo que todo lo que ocurría en la vivienda, desde hacía años, estaba relacionado con un mismo asesino que andaba suelto: conmigo.

Y es que aquella casa perteneció a mi familia desde hacía generaciones antes de que nos fuera arrebatada. Cuando esté muerto, seguro que seré un alma en pena vagando entre sus muros durante toda la eternidad, espantando a aquellos que osen pisarla mediante sustos u otras artimañas que utilicen los espíritus. Pero a día de hoy, sigo vivo, así que mi papel es el de criminal, por el momento.

Continuaba vigilando la casa desde la distancia, con cuchillo en mano, hasta que me sorprendió el gran día: una familia llegó a la vivienda a principios de verano. Primero, estuve acechándoles durante el lluvioso y gris fin de semana y, después, comencé a cobrarme la vida de cada uno de sus miembros hasta que solo faltó uno. Se trataba de una anciana.

Ella estaba sentada en el viejo sillón de mi tatarabuelo. Me quedé paralizado al notar su mirada fría, glacial, mientras que mi cuchillo chorreaba sangre. Sabía que no podía escapar de mí, y ni siquiera iba a intentarlo. Era fácil. Solo tenía que atravesarle las entrañas, como a los demás, pero no podía… Las otras víctimas siempre gritaban, trataban de huir o procuraban defenderse.

—¡¿Por qué no hace ni dice nada?! —exclamé bajo mi máscara.

Y allí permanecía, impasible.

(…)

Comencé a oír las estridentes sirenas de la policía. En algún momento, alguien tuvo tiempo de dar el aviso.

—Pagarás por lo que has hecho —pronunció la anciana y, como si hubiera estado planeado de forma premeditada, sentí que me alcanzaba una bala en esos mismos instantes.

Después le siguió otra, otra y otra más.

Caí desplomado al suelo.

Entonces comprendí que sucedería mucho antes de lo que había llegado a imaginar: en adelante, sí que sería un fantasma aferrado a los muros de la casa del acantilado.


FIN



Mi relato ilustrado en la revista.

* * *


Más sobre El Tren de la Bruja


Los tres primeros números de El Tren de la Bruja, donde colaboro con relatos ilustrados.


Podéis encontrar una recopilación de mis relatos y leerlos en la etiqueta:


Antes de terminar, me gustaría agradecer a Manuel Lendínez la mención que me dedica en los agradecimientos (valga la redundancia), al comienzo de este tercer número:


Como os conté aquí en mi blog, en octubre del año pasado estuve en La Exposición de El Tren de la Bruja, que incluyó dos ilustraciones de mi autoría y ¡me lo pasé genial!


PRESENTACIÓN DE LA REVISTA

Entrevista a Manuel Lendínez donde habla sobre la revista y nos menciona a las ilustradoras que formamos parte de la publicación. ¡Muchas gracias!

Clic en la imagen para escuchar el audio


* * *


Ahora sí, esto es todo. ¡Espero que os haya gustado!


14 marzo 2023

Relatos ilustrados | Recopilación

Relatos ilustrados. Cuentos ilustrados.

- Entrada actualizada mayo 2023 -

Esta es una recopilación de los relatos ilustrados publicados en revistas, antologías o aquí en mi blog. Incluyo en este orden: 
  • Los relatos escritos e ilustrados por mí.
  • Relatos que he escrito y han sido ilustrados por otros autores/as.
  • Ilustraciones que he realizado para relatos de otros autores/as.
 
Y después de este trabalenguas, recopilo las historias a continuación. Podéis leer cada una haciendo click en "LEER RELATO". También está la versión audiorrelato de algunas de ellas. ¡Espero que os gusten!


 RELATOS ESCRITOS E ILUSTRADOS POR MÍ

EL JUGLAR Y LA CUERDA DEL LAÚD

CUENTO
Relato ilustrado. El juglar y la cuerda del laúd.
Un juglar comienza a amenizar la triste vida de los habitantes de una villa asediada, hasta que descubre un lugar más próspero para tocar. No obstante, su música no es apreciada allí de igual forma. 

Con este relato gané la XVI Convocatoria del Certamen Literario Carmen Conde, en su IX Edición de cuentos, organizada por Grupo Aldea (Asociación Literaria de Escritores Andaluces) en el año 2011 y fue publicado en la Revista Literaria Aldea. 


TRES MICRORRELATOS EN LUGARES INSOSPECHADOS

TERROR
3 microrrelatos ilustrados de terror. Lugares insospechados.
Tres historias cortas sobre seres inauditos en lugares insólitos. 

Microrrelatos e ilustración publicados en la revista El Tren de la Bruja #2 en 2022 y narrados en Del Otro Lado del Espejo en 2023.

EL REGALO ROJO

TERROR
Un relato navideño de terror. Alguien encuentra un misterioso regalo rojo que parece estar maldito...

Narrado en Del Otro Lado del Espejo y en NikaVisual en 2022.


UNA OVEJA EN NAVIDAD

HUMOR NEGRO


Relato navideño de terror. Una oveja sale en busca de venganza porque han esquilado a una de sus compañeras.

Narrado en Del Otro Lado del Espejo en 2022.


MI PRIMERA SUPERVIVIENTE

TERROR
Ella se convierte en la única superviviente en la casa del acantilado.

Relato e ilustración publicados en El Tren de la Bruja #3 en 2023.



ADORNOS

TERROR

Relato navideño de terror. Un árbol se lamenta porque no podrá volver al bosque después de Navidad, pues lo han cortado sin conservar sus raíces. Sin embargo, hallará una oscura esperanza.

Narrado en Del Otro Lado del Espejo en 2022.

ENCUENTRO CON LAS BRUJAS

TERROR
Relato ilustrado. Encuentro con las brujas.
Alguien tiene un extraño sueño demasiado real...

Relato e ilustración publicados en El Tren de la Bruja #1 en 2021.


 RELATOS ESCRITOS POR MÍ E ILUSTRADOS POR OTROS AUTORES


LA LAVANDERA

TERROR / FANTASÍA OSCURA
Ilustrado por Ernesto Lovera.
Relato ilustrado.Terror. La lavandera.
La fantasmagórica aparición de una misteriosa lavandera asalta a un caballero y un escudero que estaban de paso en una aldea.

Relato publicado en La Cabina de Nemo. Especial 12 Relatos a Medianoche en 2018.


UNA NUBE CAUTIVA

CUENTO
Ilustrado por Nuria Díaz.
Cuento ilustrado. Una nube cautiva.
Un enamorado caballero del siglo XIX atrapa nubes para su amada, pero ella tiene otros intereses. 

Relato publicado en la web Instantés - Un ratito, una historia en 2013.


 RELATOS ILUSTRADOS POR MÍ Y ESCRITOS POR OTROS AUTORES


CUENTO DE CARMELI: MI PRIMO JUANMA

CUENTO
Escrito por Carmen Rodríguez.

Ilustración publicada en el libro Cada vez más cerca del #yomecuro en 2022 acompañando al cuento «Mi primo Juanma, mi primo Chico».



GAVIOTAS

REFLEXIÓN
Escrita por Mari Carmen Caballero.
Microrrelato ilustrado. Gaviotas.

Ilustración publicada en el blog de la autora del texto, La Buhardilla del Encanto, en 2015.


* * *


También está todo recopilado en la etiqueta: 


Y esto es todo por el momento. ¡Iré actualizando la entrada!


09 enero 2023

Recopilación: Audiorrelatos Navideños de Terror e Ilustraciones | Navidad 2022

Audiorrelatos navideños de terror
Ya han pasado las fiestas y espero que lo hayáis pasado bien.

Como habéis podido ver en el blog estos días atrás, este año, la Temporada Navideña ha estado cargada de audiorrelatos de terror. Para mí ha sido una muy agradable y terrorífica sorpresa, pues han sido varios los canales de audificción en Youtube los que han narrado historias de mi autoría durante el mes de diciembre. ¡Les agradezco enormemente la amabilidad de contar conmigo en estas fechas! Cada uno de los audiorrelatos ha sido un valioso regalo.

A continuación, hago una recopilación de todos ellos, por si os perdisteis alguno o queréis volver a escucharlos:


Paisaje en una fotografía



Comenzamos la temporada Navideña en Del Otro Lado del Espejo, con el microrrelato Paisaje en una fotografía, el cual está incluido al comienzo del vídeo Muy Feliz Navidad, Mi Deseo Navideño:



El Regalo Rojo


Posteriormente, en el canal anterior se narró El Regalo Rojo, el cual incluye algunas ilustraciones que realicé para la ocasión:



Ilustraciones:

Ilustración El Regalo Rojo. Relato navideño de terror. Audiorrelato de terror.

Ilustración El Regalo Rojo 2. Relato navideño de terror. Audiorrelato de terror

* * *

Este relato también fue tenebrosamente interpretado en el canal NikaVisual, con un impactante final:




Deseo de Navidad


En vísperas de Nochebuena, pudimos ser testigos de la narración de Deseo de Navidad en el podcast MAS TERROR MX:




Adornos


Y del inquietante relato Adornos en Del Otro Lado del Espejo. El cual incluye otra ilustración que realicé para este mismo relato.



Ilustración:

Ilustración Adornos. Relato navideño de terror. Audiorrelato de terror


Indiscreta Navidad


Además, pudimos escuchar en Del Otro Lado del Espejo la narración de Indiscreta Navidad, un microrrelato incluido al comienzo del aterrador vídeo Monstruos Navideños / Tradiciones Extrañas:




Una Oveja en Navidad


Y concluimos la temporada con Una Oveja en Navidad, un relato de terror, pero con tintes de humor (también ilustrado):


Ilustraciones:

Ilustración Una oveja en Navidad. Audiorrelato navideño de terror. Relato terror Navidad

Ilustración Una oveja en Navidad 2. Audiorrelato navideño de terror. Relato terror Navidad



*****

¡Espero que hayáis disfrutado de la escucha de estos relatos! Cada narrador e intérprete ha hecho un gran trabajo, tanto con sus voces como en la edición de los vídeos. Mi enhorabuena a todos y otro agradecimiento más por darle vida sonora a mis historias. 

¡Feliz Año Nuevo!



29 diciembre 2022

Audiorrelato: Deseo de Navidad | M.A. Álvarez / Mas Terror Mx


¿Algunas vez habéis pedido un deseo por Navidad? Pues.. ¡cuidado con lo que deseáis!, ya puede hacerse realidad... 

Este es un relato de mi autoría narrado en el podcast MAS TERROR MX, titulado Deseo de Navidad, que se estrenó el pasado día 24 de diciembre.


Mis agradecimientos al podcast por contar conmigo y darle vida sonora a esta historia de forma tan tenebrosa.


Sobre MAS TERROR MX


MAS TERROR MX, es un podcast donde se pueden escuchar Leyendas Urbanas, Creepy Pastas, Historias Reales de sus oyentes y Clásicos de la literatura de terror.


Podéis visitarlo y descubrir sus aterradores vídeos pinchando en este enlace:
O leer artículos sobre terror en su web:


EL RELATO


Por último, añado el relato por escrito, ya que es una historia inédita que no había publicado antes en el blog.

DESEO DE NAVIDAD


- Actualización marzo 2025 -



RELATO RETIRADO DEL BLOG PARA SER INCLUÍDO EN PRÓXIMO LIBRO



* * *

Espero que estéis pasando unas ¡¡Felices Fiestas!!



14 diciembre 2022

Cuento: El niño y la sierpes


Mi participación en la iniciativa VadeReto (Diciembre 2022), propuesta en el blog de JASCNET.


Este mágico mes de diciembre, nos reta a escribir UN CUENTO INFANTIL con las siguientes condiciones:
  • Contextualizado en un mundo fantástico, alegre y divertido.
  • Protagonistas: Niño/a y una criatura fantástica o mitológica (esta última que se salga del tópico de los cuentos y esté basada en nuestras leyendas locales).
  • Que tenga un Final Feliz.
Tengo que reconocer que escribir una historia tan alegre y feliz me saca un poco de mi zona de confort je, je, je. Pero JascNet nos anima a sacar nuestros trajes de juglares, así que no me he podido resistir...

Y aquí va la historia que se me ha ocurrido:


EL NIÑO Y LA SIERPES


Érase una vez, hace mucho tiempo, muy al sur, en una región donde la agradable y grata primavera gobernaba todo el año, había una hermosa aldea rodeada por un precioso bosque, cuyas verdes y espléndidas hojas parecían del color de las mismísimas esmeraldas de antaño. Dicho bosque estaba repleto de seres fantásticos que convivían en armonía con los alegres habitantes del poblado, bajo el mismo sol radiante que iluminaba cada uno de sus hogares amados.

Pareciera que aquel inquebrantable equilibrio nunca se rompería. No obstante, un gris y lluvioso día, como poco los había, los aldeanos comenzaron a levantar gruesas murallas para alejarse de toda aquella vegetación, pues habían escuchado un terrorífico rumor: en el subsuelo de una calle de la villa, se había instalado una sierpes gigantesca, la cual se alimentaba de niños, con sus fauces grotescas.

Fueron varios los críos desaparecidos y el desconcierto creció más y más en el poblado. La vía no tardó en quedar deshabitada y La calle de la serpiente la llamaron. También prohibieron a todos los infantes cruzar por ella, por temor a que la malvada sierpes se los comiera.  

Sin embargo, una tarde, quizás fuera un martes… A un niño travieso y juguetón se le escapó la pelota con la que jugaba al interior del peligroso callejón.

Al principio no se atrevía a ir a por ella, pero después pensó que podría recuperarla sin que la sierpes le sorprendiera. Así que, armándose de valor, entró en la vía, corriendo en dirección hacia donde la pelota permanecía.

Una vez dentro de la calle abandonada, a punto estuvo de recuperar su pelota plateada, pero justo antes de cogerla, emergió del suelo la serpiente gigantesca y fue ella quien tomó la esfera, con sus afilados colmillos como estacas de madera.

Por el susto, el niño quedó petrificado. Era como si una bruja un encantamiento para convertirlo en roca le hubiera lanzado. Aunque la serpiente su pelota le devolvió, para su sorpresa… ¡no se lo comió!

—¿No vas a comerme? —le preguntó el niño mientras tomaba la pelota entre sus manos.

—¿Comerte? ¿Yo? Pero si yo no como humanos.

—Pero todos dicen que comes infantes.

—¡Ja! No, no, no, no… quien crea tal cosa no es más que un ignorante. Si hubiera querido, ya te habría comido.

—Entonces hay que contarles a todos la verdad. Tienen que saber que a nadie te vas a zampar.

El niño convenció a la serpiente para que acudiera con él a la plaza. Allí, reunió a los vecinos y les relató que el rumor carecía de sentido, pues la serpiente nunca se comió a ningún pequeño aldeano y, todo este tiempo, la habían estado temiendo en vano.

Algunos habitantes respiraron tranquilos, ya no tendrían que estar constantemente en vilo. Por el contrario, otras personas no terminaban de confiar en las palabras del pillo ni de la serpiente. Todavía recordaban la misteriosa desaparición de sus pequeños parientes.

Tras una acalorada discusión, tuvo que intervenir el alcalde de la aldea:

—Si es cierto que la serpiente es inofensiva, tendréis que demostrarlo para que toda la villa pueda dormir tranquila.

—A mí no me ha engullido —respondió el niño—. ¿No veis que todo ha sido un malentendido?

—Entonces, si la serpiente no es peligrosa, por nosotros tendréis que hacer una cosa: descubrid al verdadero responsable de los niños desaparecidos y nuestro miedo hacia ella quedará desvanecido.

El niño y la sierpes aceptaron la misión y, juntos, volvieron al solitario callejón. Allí debería haber alguna pista sobre las desapariciones. Buscaron y buscaron por todos los rincones.

Después recorrieron el subsuelo, donde habitaba la serpiente…

—¡Un momento! Aquello es diferente —exclamó el enorme reptil, al observar en una de las paredes un ligero cambio muy sutil. 

Ambos investigaron el muro: un diminuto hueco conducía hasta un pasadizo oscuro. Como pudieron, se adentraron en él, y allí encontraron a un grupo de infantes, perdidos, extraviados y errantes.

—Pero ¿qué hacéis aquí? —preguntó el niño y, al verle, una cría se mostró feliz.

—Nos habíamos perdido al caer por un agujero. No encontramos la salida y quedamos aquí prisioneros. 

El niño y la sierpes los condujeron al exterior. Volvieron a la plaza, donde se creó un gran estupor. Los infantes perdidos volvieron con sus familias y la inocencia de la serpiente no pudo ser rebatida.

Desde ese momento, el prejuicio y la muralla fueron destruidos. Volvía a lucir el radiante sol en el cielo y la serpiente regresó a su hogar, en el subsuelo. La calle también volvió a cobrar vida: los aldeanos que marcharon regresaron a sus casas y consideraron a la sierpes como una vecina.

Nadie temió nunca más a la serpiente y, tanto ella como el niño, conservaron su amistad por siempre. 


FIN



Sobre la criatura fantástica del cuento

LA SIERPES


Para la criatura mitológica del cuento, me he inspirado en la SIERPES, perteneciente al bestiario sevillano. En pleno centro de la ciudad de Sevilla, está la que hoy conocemos como la calle Sierpes y su nombre viene dado por una criatura que apareció en la ciudad hace siglos. Esta es la leyenda:

Al principio, la calle Sierpes tuvo por nombre Espaderos, por sus numerosos locales dedicados a la venta de espadas. Sin embargo, a finales del siglo XV, comenzaron a desaparecer los niños que paseaban por la vía y la situación preocupó mucho a los habitantes, produciéndose todo tipo de especulaciones. Entonces, Don Alfonso Cárdenas, regente de la ciudad, recibió un aviso anónimo de alguien que conocía la identidad del culpable de las desapariciones, prometiendo revelarla a cambio de su libertad. Cuando Don Alfonso prometió públicamente la libertad de este misterioso individuo, su nombre se hizo público: se trataba del fugitivo Melchor de Quintana y Argüeso, reo que vivía en las galerías subterráneas del suelo de la ciudad.

Cumpliendo su promesa, Melchor llevó a Don Alfonso hasta el culpable de las desapariciones de los infantes y descubrieron que se trataba de una serpiente del tamaño de un basilisco que habitaba en el subsuelo de la calle y que se alimentaba de los niños que pasaban por allí.

Una vez que dieron caza a la criatura, su cuerpo fue expuesto en la calle de Espaderos, para que los ciudadanos pudieran contemplar la “Sierpes”. Al no poder olvidarse este suceso, comenzaron a llamar a esta vía “la calle de la sierpes” y, actualmente, la conocemos como la calle Sierpes.


La calle Sierpes es una vía comercial con numerosos locales antiguos y una de las más significativas y emblemáticas de la ciudad. 

Calle Sierpes de Sevilla. El origen de la Calle Sierpes.

* * *

Por otra parte, si queréis leer más curiosidades sobre Sevilla aquí en mi blog, os invito a visitar las entradas:

Y esto es todo...

¡Espero que os haya gustado!


Fuentes de las imágenes:
Dibujo serpiente: Gordon Johnson en Pixabay 
Fotos Collage calle Sierpes: Anual, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons.


- Actualización 3/7/2023 -

Cuento Finalista en los Premios Ignotus 2023



13 diciembre 2021

5 relatos navideños de terror | Especial Navidad 2021 (I)

¡Ya están de vuelta las fechas navideñas! Uno de los mejores momentos del año para leer en la comodidad del hogar. Así que me gustaría compartir con vosotros/as la primera parte del Especial Navidad 2021 😃, que consiste en una recopilación de los relatos navideños de terror que escribí en Navidades pasadas.

A continuación, se incluyen los relatos:
  • El regalo rojo.
  • Una oveja en Navidad.
  • Indiscreta Navidad.
  • Paisaje en una fotografía.
  • Adornos.
¡Espero que os gusten!

EL REGALO ROJO


Un relato para el Especial Navidad 2016 y «Desafíos de Escritura». El reto era escribir una historia donde predominase un color, sin repetir palabra en el mismo párrafo. Elegí el color rojo.


El regalo rojo

—Veamos, hábleme de ese regalo.
—Pues… lo encontré en la puerta de mi casa, al llegar del trabajo. Como quedaban unos días para Navidad, supuse que alguien me lo envió. Se trataba de un hermoso paquete de regalo rojo sin tarjeta ni remitente. Me atrajo irremediablemente el papel brillante que lo envolvía y su hermoso lazo escarlata. Era como si alguien lo hubiese preparado con mucha dedicación.
—Ahá.
—Lo cogí y entré en casa. Lo dejé sobre la mesa del salón y enseguida sentí cómo crecía en mi interior un incontrolable afán, casi hipnótico, por abrir esa condenada caja. No obstante, pensé que ya quedaba poco para Navidad y se suponía que no debía ser abierto hasta ese día. Me dirigí hacia la cocina. Tenía hambre. Me hice con una manzana y volví al salón. Pero mi mano se abrió por sí sola para dejarla caer, pues en cuanto entré en la estancia vi que el paquete bermellón se encontraba en otro sitio. Sobre el sofá.
—¿Y puede decirme con seguridad que no lo dejó ahí en lugar de en la mesa?
—Eso mismo pensé yo al principio. Dudé… cogí el paquete y volví a colocarlo en la mesa. Después me agaché para recoger la fruta, apartando la vista del paquete y cuando me incorporé, enorme fue mi sorpresa al encontrar el regalo granate de nuevo en otro lugar. Estaba sobre uno de los muebles. Aquello me inquietó. Así que tomé el paquete, lo dejé fuera, donde lo había encontrado, y cerré la puerta con llave.
—¿Entonces no era para usted?
—No lo sé, ya le he dicho que no llevaba ninguna tarjeta.
—Está bien. Continúe.
—Durante el resto de la tarde me olvidé y me fui a la cama temprano. Vi la tele durante un rato, cambié de canal. Todos estaban repletos de anuncios en los que Papá Noel se surtía de regalos en los grandes almacenes. Finalmente, me dormí. Aunque fuera una hora temprana de un viernes por la noche. Durante la madrugada, desperté, encendí la luz de la mesilla y me dirigí hacia el baño. Después regresé a la cama, ¡pero todo el sueño que tenía se desvaneció súbitamente cuando encontré el maldito paquete de regalo carmesí sobre las sábanas! Enseguida fui hacia la puerta de mi casa y comprobé si estaba cerrada. Lo estaba. Emprendí la marcha entonces hasta el dormitorio y, al llegar al salón, encontré el paquete sobre la mesa. Sentí una mezcla de furia y temor. Arrojé el condenado regalo por la ventana, pero no sirvió de nada, tras dormir un par de horas, volví a encontrarlo en el salón, esta vez bajo la mesa. Sé que parece una locura, pero le aseguro que todo lo que digo es cierto.
—¿Ha sufrido más estrés de lo habitual últimamente?
—No. No se trata de eso.
—¿Ha ingerido algún tipo de sustancia?
—¡¿Qué?! ¿De verdad me está haciendo esa pregunta?
—Conteste, por favor.
—No, no lo he hecho.
—Entonces, ¿cómo explica todo esto que me está contando?
—No lo sé. No tengo ni la menor idea.
—Está bien, esto es lo que haremos…
—Espere, aún no he terminado. Hay más.
—Pues cuénteme.
—Traté de deshacerme varias veces del regalo rojo, pero vuelve a mí. No importa lo que haga. Me desesperé y lo abrí. ¡Porque estaba perdiendo el control! Pensé que eso era lo que quería: que lo abriera. ¡Es un regalo! ¿No es eso lo que se supone que hay que hacer con ellos?
—Sí.
—Pues lo abrí, eso hice.
—¿Y qué ocurrió?
—Vi su interior. Había un enorme vacío. Una oscuridad aterradora. Era como si la caja no tuviese fondo, como si me asomara a un mundo de tinieblas. Y desde entonces… desde que lo abrí… cada noche tengo la misma pesadilla…
—¿Qué pesadilla?
—Me rodean cuatro paredes rojas… No hay puertas ni ventanas. Miro hacia arriba y veo que donde debería haber un techo no hay nada, sino una tapa enorme, medio abierta. Para mi temor deduzco que estoy dentro del regalo…
—¿Dentro del regalo?
—Y cada noche, esa tapa está más cerrada y el interior más oscuro. Tengo miedo de que termine cerrándose conmigo dentro.
—¿Cree que es eso lo que ocurrirá?
—¡Sí! Creo que una noche terminará por cerrarse… Lo creo…
—No, no lo crea.
—Claro que lo creo. ¡Eso es lo que terminará pasando!
—Por supuesto, por eso digo que no lo crea. No debe creerlo, puede estar seguro de ello.
—¿Cómo dice?
—Pues que eso es lo que ocurrirá. Que el regalo se cerrará. Tiene usted toda la razón.
—¿Qué?
—Y esa es mi parte favorita —sonrió y señaló hacia el techo.
—Pero… ¿qué…? —Mientras la inquietud le oprimía el pecho miró hacia arriba. De repente, el techo era la tapadera del regalo. Las paredes se volvieron del color de la sangre.
—Ya se cierra —reía.
—¡No! ¡No! Un momento… ¡Espere! ¡No! —gritaba mientras se sellaba el techo y todo se sumía en la más absoluta oscuridad.
—Le doy la bienvenida a su nuevo hogar.
—¡¿Qué?! ¿Pero qué está diciendo? ¿Dónde estoy? ¿Estamos dentro del regalo? ¿Qué está pasando?
—No se preocupe, tendrá mucho tiempo para comprenderlo… Ah, por cierto. ¡Ya es el día! ¡Feliz Navidad!


FIN



UNA OVEJA EN NAVIDAD


Terror navideño con un toque de humor negro. ¡Una oveja busca venganza! Escrito para el Especial Navidad 2019 participando en la iniciativa de escritura «VadeReto» (había que incluir las imágenes y el comienzo propuestos).

Una oveja en Navidad

Era una noche tan fría que hasta los árboles tiritaban. Ningún animal se atrevía a salir de su guarida y las blancas calles dormían totalmente desiertas. Las chimeneas escupían convulsivamente las sobras de las casas y los cristales empañados de las ventanas impedían ver el interior de las familias.

Esa noche tenía un trabajo que realizar y nada ni nadie en el mundo me impediría ejercer mi encargo. Tal vez fuera la última vez en mi vida, pero, ni el clima más despiadado ni el deseo por el calor de mi dulce hogar me harían desistir en mi cometido.

Volví a comprobar mi puñal, la cuerda y mi ansiedad, y sin más demora, me adentré en el pueblo…
***

Había recorrido mucho camino para poder llegar a este lugar tan apartado, precisamente la noche de Navidad, pero pensándolo bien, era la oportunidad perfecta, pues todos estaban demasiado ocupados. Pero vamos por partes, como dijo Mr. Hyde. ¿O era Jack el Destripador? Da igual... Solo soy una oveja, no leo libros, me los como. Para disimular, me puse un gorro navideño. Si una oveja parece inofensiva de por sí, imaginaos una con un gorrito como este. Mi plan era perfecto: Esquilar al humano que compró la lana de mi prima antes de que llegara el invierno. Ella lo quería así, pero no se atrevía a venir. Así que me ofrecí voluntaria.

Lo primero era encontrar al humano. Me costó, pero finalmente di con él. Afortunadamente, abandonó su cabaña para tomar el aire. Nerviosa, le atraje hasta donde quise, arrojando unas monedas en el suelo, lo que más les gusta a los bípedos.
—¿Y esto? ¿De dónde han salido? Parecen antiguas… —se preguntaba al tiempo que se agachaba para recogerlas.

Entonces, le di una buena coz y lo envié a dormir. Cuando despertó, ambos estábamos en un pequeño establo, tan solo iluminado con la luz de una vela.
—¿Dónde estoy? ¿Qué lugar es este? —preguntaba inquieto, atado a una silla.
Un pollo y un caballo me echaron una mano y ahora se dedicaban a mirar el espectáculo que estaba por acontecer.
—Feliz Navidad, humano. Llegó tu hora —le dije y tomé el puñal con mi boca.
—¿Qué? ¿Qué se supone que vas a hacer? ¿Matarme? No serás amiga del pavo…
—¡No! Voy a esquilarte.
El humano comenzó a reír.
—¿Pero qué broma es esta? Las ovejas ni siquiera hablan. Creo que he bebido demasiado.
—¡No es una broma! Mira a tu alrededor y piensa bien, humano. Como dijo el dr. Frankesnstein: “Cuando eliminas toda solución lógica a un problema, lo ilógico, aunque imposible, es invariablemente lo cierto”.
—¿Eso no lo decía Sherlock Holmes?
—¡No importa! Te voy a esquilar y con tu cabello haré un abrigo.
—¿Pero tú le has visto bien? No te dará ni para un guante —carcajeó el caballo.
—¡Basta ya de risas! Allá voy —afirmé con decisión y, con mi cuchillo, con sumo cuidado, privé al humano de su cabellos.

Cuando lo hube desprendido todo, dejé el puñal a un lado. Reuní el pelo en una maraña y le coloqué un precioso lazo.
—El regalo de Navidad perfecto para mi prima —dije entusiasmada.

Deseaba dárselo lo más pronto posible, así que me dispuse a marchar sin más demora. Sin embargo, justo antes de abandonar el establo, escuché a mis espaldas un alarido estremecedor.

Miré hacia atrás, el caballo observaba con estupor y asombro.
Sin que me diera cuenta, el pollo había tomado mi puñal y lo había hundido cruelmente en la garganta del humano.
—¡¿Qué?! —nos dijo el ave a ambos con una frialdad que calaba hasta los huesos—. Yo sí era amigo del pavo.

FIN




INDISCRETA NAVIDAD


Alguien se asoma a la ventana... Microrrelato Especial Navidad 2020participando en la iniciativa de escritura «VadeReto» (había que escribir un relato de terror en Navidad).


Indiscreta Navidad

Aquella Nochebuena de 2020 fue muy distinta a las demás: mascarillas, distancia de seguridad, hidrogel… Sin embargo, contra todo pronóstico, esto no fue lo que resultó más extraño. Mientras cenábamos, con todas las precauciones dictadas por Sanidad, mi atención se desvió unos momentos hacia la ventana del salón. Fue entonces cuando me sobresalté al ver que alguien nos observaba a través del cristal, desde la calle, mediante un hueco que había quedado entre las cortinas.

Podría parecer un acto común, una indiscreción por parte de algún vecino fisgón o, quizá, un niño, me costaba distinguirlo bien. Lo que sí podía percibir es que sus ojos imprudentes e inoportunos se clavaban insistentemente, como afilados puñales, en el interior de una casa ajena a la suya, tal vez con la única finalidad de husmear.

Aunque resultase incómodo, sí, podría parecer normal… Si no llega a ser porque vivimos en un sexto piso.


FIN



PAISAJE EN UNA FOTOGRAFÍA


Microrrelato Especial Navidad 2018para el «Reto: 5 Líneas». Consistía en escribir un microrrelato que incluyera las palabas: cadena, primera y casa y el escenario de un paisaje nevado.


Paisaje en una fotografía

En la primera fotografía que encontré, dentro de una vieja caja en el desván, aparecía una antigua casa rodeada por un paisaje nevado. Pensé que sería un adorno perfecto y la coloqué en el salón, junto a la decoración navideña. Sin embargo, fue un error desconocer su historia. Horas después, me hallaba sujetando el crucifijo de mi cadena mientras observaba la sombría figura que se manifestó en la imagen, junto al caserón.

FIN



ADORNOS


Un relato para el «Proyecto Copo de Nieve», Especial Navidad 2015. El requisito era escribir un relato que transmitiera sentimientos propios de estar con la familia y/o los amigos (felicidad, nostalgia, gratitud...). Traté el tema enfocándolo a los árboles de Navidad naturales utilizados en estas fechas, los cuales no sobreviven más allá de ellas (a no ser que sean replantados). La mejor opción es acudir a viveros especializados y no arrancarlos de la naturaleza. 


Adornos

Se acercaba la Navidad y para él se trataba de una fecha muy especial porque era la primera que le tocaba pasar con sus hijos, tras el divorcio. Vivían en un caserón de sus antepasados, apartado, cerca de un frondoso bosque. El aislamiento y la soledad desencadenaron los primeros problemas con su esposa y ella terminó por abandonar el lugar. No obstante, esas Navidades su hija y su hijo volverían, así que tenía que disponerlo todo para cuando llegaran. Todo debía estar perfecto. Por eso les preparó una sorpresa: por primera vez, tendrían un árbol de Navidad auténtico, siendo esta una buena excusa para deshacerse del árbol artificial que habían usado cada año y tantos recuerdos le traía.

Fue al bosque y eligió un hermoso y magnífico árbol que le pareció que destacaba sobre el resto. Desechando la posibilidad de replantarlo tras las fiestas, lo taló, lo cargó en su vehículo y se lo llevó a casa. Lo colocó en el salón, en un rincón cercano a la chimenea.

Cuando sus hijos lo vieron quedaron asombrados y sus ojos transmitían tanta ilusión que no tardó en sacar la caja de los adornos. Incluso había comprado adornos nuevos. Los niños se repartían los que cada uno quería colocar. Reían. Su padre les ayudaba. Por un momento se olvidó de todo lo ocurrido, de los malos momentos, y sintió una felicidad completa al estar decorando el árbol con ellos. Una vez más, experimentó el calor de la familia. Daba gracias porque ese año sus queridos hijos estuvieran junto a él y después, sintió cierta nostalgia. Todavía amaba a la mujer que fue su esposa. A pesar de todo, la extrañaba mucho.

Tras decorar el árbol, el padre y sus hijos tomaron una merienda que él tenía ya preparada y, a la mañana siguiente, salieron al jardín nevado para hacer un muñeco de nieve. Los tres pasaron unos días de ensueño y ya se acercaba el gran momento: la llegada de Santa Claus.

Tras la cena de Navidad, los niños, nerviosos, se fueron a la cama, a sus antiguas habitaciones. Y en el silencio de la noche, un mudo lamento se apoderó del salón: se trataba del árbol. Sentía cómo su vida se acortaba. Los adornos pesaban en sus ramas. El calor de la chimenea durante la tarde le producía malestar. Añoraba el bosque, a sus hermanos, la luz del sol… Toda la felicidad que sentía el padre se traducía en una profunda aflicción en el árbol.

Entonces, en mitad de esa noche, alguien descendió por la chimenea. Un hombre de barbas blancas dejaba paquetes a sus pies, donde deberían estar sus raíces. Creyó que lo conocía, ya que había oído hablar sobre él a los niños. Debía ser Santa Claus. Entristecido, trató de comunicarse con él, de pedirle también un regalo: regresar al bosque. Solo eso. Volver a donde estaba antes. 

No obstante, aquel hombre parecía no poder escuchar sus súplicas. Tras dejar los regalos volvió a la chimenea y se marchó con cierta prisa. Aunque quien sí pareció entenderle fue un pequeño elfo que le acompañaba. Se le quedó mirando, como si le escuchase.
—¿Dices que quieres volver al bosque? —le preguntó y el árbol volvió a recobrar la esperanza.
—Sí. Por favor, ayúdame.
El elfo miró hacia abajo, entre los regalos, y se entristeció al ver que no tenía raíces. De repente, escuchó su nombre al otro lado de la chimenea. Santa le llamaba. Todavía quedaba mucho trabajo.
—No hay nada que pueda hacer yo y no tengo mucho tiempo, pero puede que…
Rebuscó en sus bolsillos y sacó una bola de Navidad, parecida a los adornos que colgaban de sus ramas, y la colocó también en una de ellas.
—Es un adorno mágico —aclaró el elfo enseguida—. Solo funciona el día de Navidad. Te lo presto, pero tendrás que devolvérmelo el próximo año.
El nombre del elfo volvía a salir de la chimenea.
—¡Tengo que irme ya! —exclamó—. ¡Feliz Navidad! —Y desapareció en cuestión de segundos. 

Aquella bola permaneció colgando en una de las ramas del árbol. Un ligero brillo moraba en su interior.

Pasó la noche y, por la mañana, los niños despertaron y fueron a por los regalos. Reflejados en la nueva bola, ni se percataron de que estaba allí. Los abrieron y poco después, se prepararon para salir junto a su padre.

Cuando el árbol se quedó completamente solo, el adorno emitió un fuerte destello y, de su tronco, comenzaron a salir raíces que atravesaron el suelo, hasta encontrar la tierra, de donde pudo por fin alimentarse, estaba desesperado por hacerlo. Después, sintió que sus ramas se podían mover y agitándolas fue desprendiendo todos los adornos de ellas, excepto el mágico. De alguna forma, se le habían concedido habilidades que podía usar a su voluntad.

Cuando el padre regresó, sin sus hijos, le llamó la atención ver todos los adornos esparcidos por el suelo. Durante unos instantes sintió cierto desconcierto, hasta que, repentinamente, surgieron unas enormes raíces que, atravesando el pavimento, atraparon sus pies. 

El desequilibrio propició que cayera hacia atrás. Trató de liberarse, pero todo esfuerzo fue en vano. Un intenso escalofrío recorrió su espalda en cuanto observó que sus pies comenzaban a convertirse en madera, como las raíces, y este efecto comenzaba a desplazarse hacia sus piernas. El resto de las raíces también salían al exterior y era como si, en esos momentos, el propio árbol pudiera desplazarse si se lo propusiera…

Al día siguiente, el árbol se encontraba de nuevo en el bosque, donde siempre estuvo, y dos objetos colgaban de sus ramas: uno de ellos era el regalo del elfo, que conservaría hasta que pudiera devolvérselo. El otro, parecía una figura humana tallada en madera. 

FIN



Y una cosita más:
En la siguiente entrada, podéis ver La Felicitación de Navidad de este año, donde los personajes de mis novelas os desean Felices Fiestas 😊




- Actualización 2/1/22 - 
 
Manuel Castilla reseña esta recopilación de relatos en Instagram: "Cinco historias relacionadas con la Navidad y con la oscuridad que se oculta tras ella. [...] El primero me ha parecido delicioso. [...] El quinto es el mejor." LEER RESEÑA COMPLETA.

Y también es recomendada por el escritor Fran Muñoz: "He elegido Indiscreta Navidad porque es muy cortito y efectista, un buen microrrelato, vamos." LEER RECOMENDACIÓN.




- Actualización 25/12/22 - 

Temporada Navideña 2022


AUDIORRELATOS 

DEL OTRO LADO DEL ESPEJO

Esta invernal temporada Navideña, Del Otro Lado del Espejo está narrando todos estos relatos. Podéis encontrar los vídeos recopilados en la siguiente playlist en Youtube (click en la imagen):


O aquí en mi blog, en la etiqueta:


NIKAVISUAL

Además, El Regalo Rojo también ha sido interpretado en NikaVisual por Navidad.


¡No os perdáis estos audiorrelatos! 



Novelas M.A. Álvarez

Libros y Novelas M.A. Álvarez escritora

¡Click en el banner para conocer más!