23 julio 2020

Terror veraniego

Las historias de terror también están presentes en verano. Lejos de escenarios lúgubres y sombríos, podemos encontrar relatos perturbadores en lugares donde el sol brilla con fuerza en el cielo. Así es... no hay contexto en el que una trama de terror no pueda desarrollarse. Es por eso, que estando en pleno verano, os propongo hacer un repaso por algunas historias que suceden en esta estación.

¡Vamos allá! 

Seguro que ya se os ha venido a la cabeza la famosa "Tiburón".


Tiburón (título original: Jaws) es una película de terror y suspense de 1975 dirigida por Steven Spielberg y basada en la novela de Peter Benchley. Un enorme tiburón blanco ataca a los bañistas en las playas de Amity Island. Recordad las imágenes de personas huyendo de las aguas a plena luz del día por la presencia de este "monstruo".

Además, este no es el único personaje icónico de terror que nos deja esta estación tan calurosa. No podemos olvidarnos de Jason Voorhees, personaje principal de la saga Viernes XIII.


El campamento de verano Crystal Lake reabre sus puertas tras permanecer varios años cerrado a raíz de un accidente. A partir de ese momento, comienzan a producirse una serie de asesinatos. Películas dentro del subgénero slasher. La primera se estrenó en 1980. 

Y si hacemos referencia a películas mucho más recientes tenemos Midsommar, inquietante largometraje de 2019 donde encontramos un paisaje idílico con un trasfondo completamente perturbador. 


En la cinta, una pareja de estadounidenses acude con unos amigos a Midsommar, un festival de verano que se celebra en una remota aldea de Suecia cada 90 años. Lo que parecía ser unas vacaciones de ensueño toma un giro macabro cuando los aldeanos los invitan a participar en sus sobrecogedoras actividades festivas.


Y si después de este breve repaso se os ha abierto el apetito por historias de terror veraniegas, ¡no os perdáis lo que viene a continuación!


¡Una selección de audio-relatos para escuchar este verano!

Terror y Nada Más.


Entrando ahora en la literatura, pero sin abandonar del todo lo cinematográfico, os presento una selección de audio-relatos perfecta para este verano: la Antología Bajo Oscuras Aguas. En ella, hay historias tanto de autores/as emergentes como de grandes maestros del horror.

12 Ficciones sonoras de terror con el agua como protagonista, producidas por Terror y Nada Más.

Podéis escucharlas en Ivoox. Coged vuestros auriculares 🎧 y... click en el banner:


Una antología terroríficamente ideal para disfrutar en cualquier lugar estas vacaciones.


Mis relatos de terror veraniego


Y siguiendo con la línea de la temática, también os dejo a continuación 3 de mis relatos:

LA EMBARCACIÓN OXIDADA

En la Antología anterior, Bajo Oscuras Aguas, tenéis una historia de mi autoría, «La Embarcación Oxidada».

Una última travesía marcará sus vidas para siempre.



NOCHE DE PLAYA

Este es un microrrelato para una iniciativa de escritura, el Reto 5 Líneas, que escribí a partir de las palabras propuestas: sangre, radares e internaba.

Noche de playa

Cada noche se internaba en la playa con uno de esos radares… ¿Cómo se llama? ¡Ah, sí! ¡Un detector de metales! Con el objetivo de buscar aquellos objetos que se hubieran podido perder durante el día. Pues bien, en aquella ocasión pensó que la fortuna le sonrió cuando detectó algo bajo la arena: un anillo. Así que tiró de él. No obstante, se le heló la sangre cuando descubrió que la sortija aún pertenecía a un dedo.


PIRATA POR ACCIDENTE

¿A quién no le aparece leer en verano una historia de piratas? Pirata por accidente es un relato que realicé para la iniciativa literaria VadeReto.


Pirata por accidente

      —¡Con lo bien que estaba yo en altamar…! —exclamaba al público, una vez más como primera frase de mi espectáculo, que siempre comenzaba después de que los del circo exhibieran al blemia. Mis ropajes eran los propios de un pirata. Incluso llevaba un parche.

     Me había unido a un circo itinerante en el que se exhibían monstruos exuberantes venidos de los más increíbles lugares y así me veían a mí, como a un monstruo. Resulta que perdí una de mis piernas en un trágico accidente laboral y, más adelante, una desafortunada maldición hizo que cobrase vida la única pierna que me quedaba. No, no soy una persona afortunada en cuanto a piernas se refiere… ¿Quién me mandaba a mí tocar aquel objeto encantado tras las insistentes advertencias?

     Perdí mi trabajo y me vi obligado a ganarme la vida en este ridículo espectáculo en el que, apenas había pronunciado mi frase, mi pierna comienza a dar brincos por sí misma,  me obligaba a reproducir una ridícula danza y me arrastraba después de hacerme caer al suelo.

     Las risotadas siempre resonaban hasta el último rincón de la carpa. 

    —¡Mirad al pirata! Ja, ja, ja —gritaba la gente mientras me señalaba—. ¿Te ha comido la pierna un tiburón? ¡Vuelve brincando a tu barco!

     «Pero ya se acabó», pensé. Aquel día decidí que mi espectáculo sería diferente. Cuando la pierna se cansó de brincar, tomé un hacha que había escondido por la mañana entre un puñado de atrezo. Me arrastré hacia allí, la empuñé y la levanté. Todos creyeron que era parte del número, sin embargo, su filo era verdadero. Estaba decidido: iba a cortarme la maldita pierna. 

     Estaba quieta. Me senté, alcé el hacha con ambas manos y me propicié un doloroso y profundo corte a la altura del muslo. La pierna se retorció y yo también sentí un dolor espantoso. Una vez que empecé, ya no paré hasta que la hube desprendido de mi cuerpo. La pierna continuó moviéndose por sí sola, como el rabo cortado de una lagartija, hasta que, finalmente quedó inmóvil. 

     El público enmudeció. Yo reía en un estado de semi-inconsciencia mientras me desangraba. Sentía alivio y dolor al mismo tiempo. Entonces los asistentes señalaron hacia mí con la perplejidad y el espanto dibujados en sus rostros. Miré hacia el lugar exacto donde apuntaban sus dedos. Mi mano, que todavía sostenía el hacha, se alzaba por sí sola sobre mi propia cabeza.

FIN


 ***

Espero que os haya gustado esta entrada y, por último, os animo a dejar en comentarios otras historias que conozcáis o que recomendéis alguna que hayáis escrito vosotr@s mism@s.

Os deseo un...

¡Feliz verano!




***

Fuente de la imagen de portada y sol: Pixabay.

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4 comentarios:

  1. ¡Qué maravilla de artículo querida Auxi! Yo ya tuve la oportunidad de leer los microrelatos y escuchar La Embarcación Oxidada en su día y ha sido un placer volver a encontrarme con ellos. Decir tengo que Tiburón me parece una de las películas más terroríficas de todos los tiempos por su capacidad de traumar a la gente de manera que su relación con el mar y la playa cambiaran radicalmente después de su visualización. Una gran obra maestra.
    Aquellos que leéis esta reseña no dejéis de adquirir "El Décimo Paciente y otras historias de terror", de editorial Pangea, donde encontraréis más terroríficos y fantásticos relatos de esta estupenda escritora.
    ¡Un saludo!

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  2. ¡¡Hola M.A!! Siempre había pensado que los relatos de terror, sólo podían ocurrir en noches oscuras, de tormenta y en condiciones lúgubres hasta que te leí a ti y vi que el terror puede darse en cualquier circunstancia, ya sea de día en la playa o en un ambiente de lo más tranquilo, lo bueno es que siempre nos llevas hasta donde tu relato nos dirige.
    Y de las pelis, sólo he visto Tiburón, mi marido no es de pelis de miedo, es muy miedica, ja, ja, y si alguna vez vemos una, se la pasa con los ojos cerrado la mitad de la peli. Pues claro, al final cedo yo y no las vemos, ja, ja. Besitos.

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  3. Uy la verdad para el miedo y los buenos relatos no importa la época. Me gusto el del pirata te mando un beso

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  4. Pues no me importaría escuchar esos relatos de terror veraniego (hace mucho que no me paso por Ivoox) Gracias por las recomendaciones!
    Besos!

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